Our Sailboat May Have Been Damaged During That Turbulent Storm.
El pasado lunes, nos enfrentamos a una tormenta verdaderamente violenta durante nuestro viaje en nuestro velero. Las olas gigantescas azotaban el barco sin piedad, los vientos huracanados amenazaban con voltearlo y la lluvia nos cubría como un manto impermeable. Afortunadamente, logramos aguantar la embestida del temporal, a pesar de la intensa experiencia que nos causó.
Dark Storm Clouds Gathering Over Turbulent Sea Waves: Lightning
Ahora, al llegar a puerto, existe una profunda preocupación: nuestro barco podría haber sufrido daños durante la tormenta. A simple vista, no observamos grietas o agujeros aparentes en el casco, pero la intensidad de los golpes nos hace sospechar que algo podría estar roto a deeper nivel.
Inspeccionaremos detenidamente la embarcación en busca de cualquier signo de daño. Revisaremos la rigida, las velas, el sistema de gobierno, la hélice, y todo componente importante para asegurarnos de que esté en perfectas condiciones.
El temor es la posibilidad de haber sufrido daños en la estructura del casco, aunque sea mínimos. Si la tormenta hubie generado algún tipo de fisura invisible, esto podría derivar en una filtración de agua, poniendo en riesgo la seguridad del barco y, por supuesto, nuestra seguridad.
Esperamos que la inspección nos revele buenas noticias. Sin embargo, estamos preparados para enfrentarnos a cualquier reparaciones que se requieran. El mar es un lugar impredecible y debemos estar siempre listos para lo inesperado.
For more information, click the button below.
-